La Alianza Evangélica Española ha denunciado públicamente un proyecto de ley que encarcelaría a pastores y otras personas que ayuden a quienes buscan abandonar un estilo de vida homosexual practicante o reconciliar su identidad de género con su género.
Con el apoyo de todos los partidos, el Congreso de los Diputados, la cámara baja de las Cortes Generales del Parlamento español en Madrid, aprobó el 24 de junio un anteproyecto de ley que modifica la Ley 10/1995 del Código Penal.
La enmienda “penalizaría las terapias de conversión destinadas a eliminar o negar la orientación sexual, la identidad sexual o la expresión de género”, según un comunicado de prensa del Congreso titulado: “El Congreso considera un proyecto de ley para criminalizar las terapias de conversión destinadas a eliminar o negar la orientación sexual, la identidad sexual o la expresión de género”.
La propuesta del principal grupo socialista de encarcelar a los defensores de las llamadas "terapias de conversión" obtuvo unos abrumadores 311 votos a favor, en comparación con 33 en contra y una abstención.
El grupo argumenta en la exposición de motivos de su texto legislativo que considera necesario «incrementar la respuesta punitiva porque no nos encontramos ante casos aislados, sino ante una de las formas más graves de ataque y denigración del colectivo LGTBI, especialmente debido a la aparición de nuevas formas de difusión de estas autodenominadas terapias, como plataformas web, redes sociales, etc.» —declaró el Congreso—. De igual manera, este proyecto de ley busca «abogar por un mundo libre de la criminalización de la orientación sexual, la identidad sexual y la expresión de género».
Si la enmienda recibe la aprobación final, el Código Penal introduciría el artículo 173, que podría encarcelar a los defensores de las terapias de conversión.
El texto actual de esta enmienda (traducida) establece: “Quien aplique o practique sobre una persona actos, métodos, programas, técnicas o procedimientos de aversión o conversión, ya sean psicológicos, físicos, farmacológicos o de cualquier otra naturaleza, encaminados a modificar, reprimir, eliminar o negar su orientación sexual, identidad sexual o expresión de género, será castigado con la pena de prisión de seis meses a dos años, con menoscabo de su integridad corporal o de su salud física o mental o con menoscabo grave de su integridad moral”.
La pena sería procedente si la “víctima” fuese un niño o los actos se cometiesen con ánimo de lucro o empleando “violencia, intimidación o engaño”, o “cuando el infractor perteneciese a una organización o asociación, aunque fuese de carácter temporal, que se dedicase a la realización de tales actividades”.
También se impondrían sanciones a los responsables de niños o personas discapacitadas “necesitadas de especial protección” que faciliten “la perpetración de los delitos”.
“En estos casos, cuando el juez o tribunal lo estime conveniente a los intereses del menor o persona con discapacidad necesitada de especial protección, podrá imponer además la pena de inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de patria potestad, tutela o acogimiento hasta por cinco años”, añadió el Congreso.
Si el proyecto de modificación de la ley es aprobado por el Congreso de los Diputados, se enviará al Senado para su aprobación.
Sin embargo, la AEE señaló que la terapia de conversión ya está prohibida por la legislación estatal. En un comunicado oficial de cinco puntos, la junta directiva de la AAE condenó enérgicamente el plan de los legisladores españoles.
En primer lugar, la organización evangélica española señaló un patrón repetido por parte de los defensores de la ley propuesta.
“El patrón se repite: primero se distorsiona el concepto, empezando por la aplicación de un término peyorativo, como 'terapias de conversión', y proyectando una imagen falsa de tratamientos de manipulación y tortura, y finalmente, imponiendo penas que intimidan con la cárcel”, declaró la junta directiva de la AEE. “La tortura y la manipulación en terapias profesionales o en la ayuda personal ya están contempladas en el Código Penal y en el Código Deontológico de Médicos o Psicólogos, y no es necesario crear nuevas penas”.
Además, la AEE aclaró que los tratamientos de apoyo, incluida la atención pastoral, que ayudan a las personas a recuperar la concordancia entre su sexo biológico y su identidad de género, no tienen nada que ver con manipulaciones ni torturas. El apoyo pastoral en estos casos no tiene nada que ver con terapias de conversión, ya que no buscan convertir a nadie, afirmó la AEE.
“Solo buscan ayudar a quienes lo solicitan en libertad”, añadieron los directores de la AEE. Se refirieron a que estos tratamientos están científicamente probados, se utilizan con normalidad y seguridad y se ayuda a la persona con su consentimiento informado o, en el caso de los niños, con la autorización de sus padres.
Los directivos de la AEE criticaron a los impulsores del proyecto de ley por crear escenarios imaginarios sobre “terapias de conversión” falsamente proyectadas como similares a las leyes anti-conversión de los regímenes totalitarios.
La organización evangélica española también cuestionó la noción de que el género es una “condición cambiante en la que es necesario ser estrictamente respetuoso con la autodeterminación de la persona”.
Pero lo cierto es que la regulación que se pretende establecer contradice este postulado al establecer que pasar de la congruencia del sexo con el género percibido a la incongruencia entre ambos es algo que merece ser apoyado con todos los recursos y asignaciones presupuestarias; pero pasar de la incongruencia a la congruencia se condena y se castiga con cárcel.
La AEE cuestionó la racionalidad de tal contradicción: «El reglamento impone un criterio moral que define, ante situaciones homólogas, ponderaciones opuestas: a unos se les premia y promueve, y a otros se les penaliza. Se considera positivo cambiar en una dirección, pero se anatematiza cambiar en la dirección opuesta. Y no existe un criterio objetivo de coherencia, sino la pura discreción o el juicio moral previo de quienes quieren promulgar esta ley».
La tercera objeción de la AEE cuestiona los criterios utilizados para denegar el apoyo profesional y personal deseado por quien “quiere hacer el camino inverso al que es sancionado como ‘bueno’ por los promotores de la norma”.
La organización evangélica española preguntó si los promotores de la ley estaban mostrando “estricto respeto” al ignorar la libre determinación de una persona sobre su derecho a recibir dicho apoyo.
“En una sociedad respetuosa de las libertades democráticas, todo el apoyo que la Ley Trans otorga a quienes desean transitar debería otorgarse en igualdad de condiciones a quienes desean revertir la transición”, destacaron los directores de la AEE, y añadieron: “¿Por qué no dejar que cada persona decida libremente?”.
La sociedad democrática no necesita una tutela moralista que prescriba lo que está bien y lo que está mal en situaciones como las citadas, y menos aún la demonización con “condenas como herejes” a quienes respetan y apoyan la libre determinación de quienes deciden destransicionar y piden ayuda profesional o personal para hacerlo, afirmó la AEE.
La AEE anticipó que si el proyecto se convierte en ley, dará lugar a la objeción de conciencia como único recurso “legítimo y democrático” de respuesta.
“Recordamos que, cuando un gobierno anterior intentó limitar el acceso de los inmigrantes a la atención sanitaria pública, algunos médicos plantearon valientemente la legitimidad del recurso a la objeción de conciencia”, afirmó la alianza.
Por último, la junta directiva de la AEE llamó a los responsables políticos a atender sus objeciones y revertir los cambios legales planeados.
“Como Alianza Evangélica Española rechazamos el proyecto de ley y llamamos a los parlamentarios a votar en conciencia, ya que no estamos ante una cuestión en la que deba regir la ideología, sino el más profundo y transversal sentido democrático de respeto a los derechos fundamentales de la persona”, afirmaron.
FUENTE https://www.christianpost.com/news/bill-spain-seeks-to-imprison-pastors-helping-people-struggling-same-sex-attraction.html







