La copresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, anunció el martes que el gobierno expropió una escuela de la Congregación de las Hermanas de San José. Ella alegó que el lugar fue usado para “torturar y matar” a simpatizantes sandinistas durante las protestas antigubernamentales que estallaron en abril de 2018, pero no presentó evidencias ni testimonios que respaldaran sus acusaciones.
“Tenemos un nuevo centro educativo. Esta es una victoria por la paz, la paz que vivimos, protegemos y merecemos”, dijo la copresidenta. La Escuela San José, que funcionó por más de 40 años bajo la administración de cristianas en Nicaragua, fue “transferida al Estado” por ser “emblemática de la barbarie”, pero también de la “lucha digna de las familias, que derrotaron el golpe”, según Murillo.
El proceso ocurrió de manera apresurada y arbitraria. Actualmente, se están realizando trabajos de mantenimiento, y el gobierno planea reabrir el lugar con un nuevo nombre la próxima semana, en homenaje a un líder político sandinista. Cerca de 600 alumnos, desde el jardín de infancia hasta el último año de secundaria, serán atendidos allí bajo la política de educación gratuita del Estado.
En enero, dos propiedades de iglesias en Nicaragua – el Seminario San Luis Gonzaga y el centro de retiro espiritual La Cartuja – fueron tomadas por el gobierno Ortega-Murillo, en medio de las tensiones entre la administración sandinista y la Santa Sede. Las relaciones con cristianos locales se deterioraron al punto de volverse hostiles, marcadas por expulsión, prisión y retiro de la nacionalidad de líderes cristianos, así como por la prohibición de actividades religiosas.
FUENTE https://puertasabiertasal.org/cristianos-perseguidos-noticias/escuela-cristiana-es-tomada-por-el-gobierno-en-nicaragua







