El hermano Guang (pseudónimo) vive en una región de China donde un pequeño grupo de cristianos lucha por llevar el evangelio a los jóvenes. Guang, que hoy tiene 60 años, vio cómo su ministerio cambió radicalmente debido a la persecución.
“El ministerio de jóvenes está bajo ataque. Las iglesias ya no pueden realizar escuelas dominicales. Nos vemos obligados a reunirnos en lugares aislados”, cuenta Guang. En julio de 2024, él ayudó a organizar un campamento para niños y adolescentes.
La primera parte del programa, dedicada a los niños, transcurrió sin problemas. Pero la segunda mitad, destinada a los adolescentes, fue interrumpida por alrededor de 20 policías que prohibieron a todos los cristianos salir del lugar y confiscaron teléfonos, computadoras y materiales de estudio bíblico.
“Nosotros (los líderes del evento) fuimos llevados a la comisaría e interrogados desde las 15 h hasta la medianoche. Nos obligaron a entregar las contraseñas de nuestros teléfonos y los policías revisaron todas nuestras conversaciones, preguntándonos sobre su contenido. En ese momento, todo el trabajo de nuestro ministerio fue descubierto”, relata Guang.
En China, los menores de 18 años no pueden participar en actividades religiosas, por eso, los miembros de la organización fueron multados con cerca de cuatro mil dólares cada uno. A pesar del temor causado por la acción policial, los cristianos no tienen intención de detener el trabajo con jóvenes y nuevos convertidos.
Guang y sus compañeros de ministerio participarían en un entrenamiento de liderazgo organizado por socios de campo de Puertas Abiertas, pero debido al aumento de la vigilancia de las autoridades y a una nueva citación para declarar, decidieron posponer el inicio del entrenamiento para garantizar su seguridad.
fuente https://puertasabiertasal.org/cristianos-perseguidos-noticias/campamento-de-jovenes-en-china-es-invadido-por-policias/







