La forma en que, como cristianos, respondemos al sufrimiento es de suma importancia. Mantener una actitud positiva ante el dolor y las pruebas no solo nos beneficia personalmente. Para empezar, nuestra respuesta revela los fundamentos teológicos de nuestra fe. Necesitamos asegurarnos de tener una sólida comprensión bíblica del sufrimiento para poder perseverar en el camino cristiano. De hecho, es precisamente esta comprensión y la respuesta positiva que podemos tener como hijos de Dios lo que atraerá a otros a la fe, asegurándoles una herencia eterna. No desaprovechemos las oportunidades que el sufrimiento nos brinda para amar a nuestros hermanos y hermanas de esta manera.
El sufrimiento nos afecta a todos.
Debes estar de acuerdo conmigo en que el sufrimiento es un tema que preocupa tanto a creyentes como a no creyentes. Cuando se trata de este tema, todos prestan atención. Todos se preguntan por qué existe el sufrimiento. Cuando abrimos nuestras Biblias, cuando examinamos las Escrituras, encontramos un Dios que promete liberación. Encontramos un Dios que promete salvación. Encontramos un Dios que promete sanación y milagros. Y, sin embargo, cuando observamos el mundo que nos rodea, no parece que estas promesas se estén haciendo realidad. Y entonces comenzamos a cuestionarnos.
¿Por qué permite Dios tanto dolor?
A menudo nos hacemos preguntas como: ¿Por qué un Dios amoroso permite que sucedan cosas malas, especialmente a las buenas personas? ¿Por qué Dios permite que los creyentes atraviesen crisis debido al hambre, accidentes, epidemias y pandemias como este coronavirus contra el que estamos luchando actualmente?
Una base bíblica para una respuesta positiva
En 1 Pedro 1:13-25, Pedro presenta los fundamentos teológicos para una respuesta cristiana en medio de las pruebas y el sufrimiento. En particular, destaca tres aspectos que deben sustentar nuestros pensamientos y nuestra fe: que somos elegidos por Dios, que la salvación es un proceso y que Cristo regresará.
Esto debería darnos confianza y esperanza de que el Dios que nos escogió en el pasado es el mismo Dios que proveyó los medios para nuestra salvación. Y que el Dios que nos apartó para la salvación y una herencia imperecedera sin duda nos llevará al lugar exacto que Él ha destinado para nosotros, sin importar por lo que estemos pasando hoy.
Saber que Dios es soberano y tiene el control, saber que Dios completará lo que ha comenzado, es una razón por la que los creyentes deben seguir teniendo esperanza incluso en medio de la desesperación y la impotencia.
3 maneras de responder positivamente hoy
¿Cómo debemos vivir, entonces, a la luz de quiénes somos y lo que ya sabemos acerca de nuestra salvación? ¿Cómo responden los cristianos en tiempos de pruebas y tentaciones, en tiempos de tribulación, pandemias y persecución? ¿Cómo pueden los cristianos mantenerse firmes?
Al analizar este pasaje, quiero que presten atención a las tres cosas que Pedro señala y que merecen su comprensión:
Sigue mirando hacia el futuro.
No te rindas y no busques soluciones antiguas de tu vida pasada.
Vive activamente para Cristo ahora, amando incondicionalmente a tus hermanos y hermanas.
Cuando te sientas confundido, cuando te encuentres en situaciones que te desconcierten y no entiendas lo que Dios está haciendo, mira hacia el futuro. Mira hacia la consumación de todas las cosas y comprende que Dios tiene un plan. Dios tiene un propósito, y este propósito es para tu bien.
Responde con amor
En lugar de quedarnos en casa haciéndonos preguntas como: «¿Por qué, Dios? ¿Por qué permitiste este sufrimiento?», deberíamos aprovechar esta crisis. Responder a las circunstancias y compartir el amor incondicional de Jesús con muchos, quienes se asombrarán y preguntarán por qué.
¿Por qué Dios los amaría tan incondicionalmente? ¿Por qué Dios los amaría en un momento en que todo se está desmoronando?
Dirige a la gente hacia Jesús
Verán el señorío de Jesús en medio del dolor, la enfermedad y la muerte. Y mirarán más allá del sufrimiento para abrazar al único que resucitó de entre los muertos. El único que ofrece esperanza más allá de la tumba. El único que dará gracia al revelar su venida y su regreso.
Como creyentes, no podemos permitirnos quedarnos de brazos cruzados, presas del pánico, lamentándonos, llorando y sintiéndonos confundidos sobre por qué sucede todo esto. Como si no supiéramos que así es nuestro mundo caído, del cual esperamos tales cosas. Al contrario, como pueblo escogido de Dios, hombres y mujeres con una visión celestial, estamos llamados a mantenernos firmes, a ser diferentes, a tener una respuesta distinta a la del resto del mundo. A ejercer un temor reverencial y una reverencia a Dios.
Traducido por Raúl Flores.
Rodgers Atwebembeire es el Director Regional para África Oriental del Centro Africano de Investigación Apologética (ACFAR), un ministerio que prepara a los creyentes en África para defender la fe, tener discernimiento bíblico y evangelizar dentro de las sectas. También es pastor de la Iglesia Comunitaria New City, una iglesia presbiteriana reformada en Kampala, Uganda. El reverendo Rodgers imparte clases en diversas instituciones teológicas, donde da conferencias sobre historia de la Iglesia africana, apologética y nuevos movimientos religiosos. Además, forma parte de la junta directiva de varias organizaciones que defienden los valores cristianos.
FUENTE https://coalizaopeloevangelho.org/article/cristao-sua-resposta-ao-sofrimento-importa/









