El 24 de junio de 2026, Venezuela sufrió dos terremotos de magnitud Mw 7,2 y Mw 7,5, un doblete sísmico con un impacto devastador en la región centro-norte del país.
Según los informes oficiales hasta la fecha de publicación de este artículo, el sismo ha causado al menos 188 fallecidos y más de 1500 heridos, además del derrumbe de viviendas e infraestructuras críticas en Caracas, La Guaira, Aragua y otras zonas afectadas. El Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS), a través de su sistema de Evaluación Preliminar Rápida de Terremotos Globales para Respuesta (PAGER), ha emitido una Alerta Roja y estima que el balance final de víctimas mortales podría situarse entre 10 000 y 100 000 personas.
Las autoridades continúan con las operaciones de búsqueda y rescate y la evaluación de daños, mientras el país permanece en estado de emergencia por la magnitud de la crisis humanitaria en curso. El seísmo provocó el derrumbe de edificios, graves daños en infraestructuras críticas y cortes generalizados en el suministro eléctrico, el transporte y las comunicaciones.
Impacto en las comunidades cristianas
Entre los más afectados se encuentran diversas comunidades cristianas, que han sufrido daños en viviendas, iglesias y condiciones de vida. Líderes cristianos y creyentes describen una situación de vulnerabilidad agravada por la pérdida del hogar, la escasez de alimentos y las dificultades de comunicación.
«Anoche estuvimos muy asustados», compartió un pastor de una de las zonas afectadas.
A pesar del golpe recibido, las comunidades cristianas han respondido con organización y solidaridad: han puesto en marcha centros de acopio para reunir alimentos, medicinas, ropa y artículos de primera necesidad, mientras iglesias, fundaciones y voluntarios coordinan la distribución de ayuda en las zonas más castigadas.
En el estado de Aragua, muchas familias permanecen en espacios abiertos por seguridad, apoyándose mutuamente en medio de la incertidumbre.
«Aquí con los vecinos nos hemos apoyado, permanecido juntos y traída calma durante la noche y este momento tan difícil», explicó un cristiano del estado de Aragua.
«Aquí con los vecinos nos hemos apoyado, permanecido juntos y traída calma durante la noche y este momento tan difícil»
Cristiano del Estado de Aragua
Daños en viviendas e iglesias
Los informes de nuestro equipo de campo recogen múltiples casos de familias cristianas. En La Guaira, la madre de un pastor sufrió daños estructurales en su vivienda, incluido el derrumbe de la puerta principal, lo que le ha causado un gran impacto emocional.
En Aragua, el pastor Matías reportó daños en su vivienda, y en San Bernardino, Caracas, varias familias también vieron afectadas sus residencias.
La situación es especialmente crítica en Puerto Maya (Aragua), donde una iglesia ha sufrido daños estructurales y la comunidad permanece incomunicada por cortes de luz y fallos en las telecomunicaciones. En la zona, varias viviendas se han derrumbado o están gravemente dañadas.
Uno de los incidentes más graves tuvo lugar en La Guaira, donde una iglesia se derrumbó. «Mucha gente está destrozada tras perderlo todo; hay varias estructuras derrumbadas», dijo entre lágrimas Edilberto*, cristiano y vecino de una de las zonas más afectadas.
Además, otra iglesia ha reportado daños considerables tras el derrumbe de uno de sus muros, con afectaciones también a las viviendas de varios líderes religiosos con quienes el equipo de campo mantiene contacto. Los cortes en las telecomunicaciones dificultan el contacto con pastores y comunidades de La Guaira, lo que limita verificar el alcance completo de los daños. }}
ORA
Ora por fortaleza para las familias que han perdido sus hogares, iglesias y medios de vida, y que afrontan escasez de alimentos y dificultades de comunicación. Pide por una provisión urgente de alimentos, medicinas, refugio y asistencia humanitaria para los afectados.
Ora por renovación de fuerzas físicas y emocionales para las familias que atraviesan el duelo, la pérdida y la incertidumbre, para que encuentren consuelo y esperanza en medio de la crisis.
Pide a Dios que dé sabiduría al equipo de campo y los colaboradores locales que recaban información, para que el Señor fortalezca su mente y su corazón.
fuente https://www.puertasabiertas.org/es-ES/actualidad/todos/comunidades-cristianas-afectadas-por-los-devastadores-terremotos-en-venezuela/









