La Arena Tondiraba, en Tallin, Estonia, vivió un despertar espiritual el pasado fin de semana durante el Festival “Time of Hope” (“Tiempo de Esperanza”), dirigido por el evangelista Will Graham, hijo del evangelista Franklin Graham.
El recinto, habitualmente dedicado al hockey sobre hielo, se transformó en un espacio de adoración donde más de 550 personas entregaron públicamente sus vidas a Cristo, siendo más de 200 solo el domingo.
Tras meses de oración y preparación, el pastor local Erki Tamm celebró que las conversiones representan el nacimiento de unas cuatro grandes iglesias en la nación báltica.
Will Graham predicó sobre la historia del hijo pródigo, resaltando: “Esta noche, el Dios de este universo está pensando en ti. Sabe todo sobre ti y te ama más que a nada en el mundo”.
Advirtió también: “El pecado puede ser divertido por un tiempo. Buscas libertad, pero terminas en otra prisión. Jesús ofrece verdadera libertad”.
La multitud respondió al mensaje: cientos de jóvenes, entre 10 y 25 años, tomaron la decisión de seguir a Cristo, muchos avanzando al llamado al altar. El evento incluyó interpretación en lengua de señas estonia, permitiendo a la comunidad de sordos recibir el mensaje completo de esperanza.
Christopher, ex-jugador de la selección nacional de hockey, sirvió como voluntario del festival. Desde que conoció a Jesús, ha orado por un despertar en su ciudad y especialmente en esa arena donde antes entrenaba.
Relató que en 2024 sintió que Dios le pedía orar por un avivamiento allí y, media hora después, se anunció la realización del festival en ese lugar para 2025: “Nunca vi algo así en Europa, es realmente impresionante”.
Uno de los momentos emocionantes para Christopher fue ver a su propio padre responder públicamente al llamado, diciendo: “Cristo es mi Señor”.
Mattias, uno de los jóvenes presentes, compartió: “Ya había oído esta historia antes, pero es la primera vez que me toca el corazón”.
Cristianos locales y visitantes presenciaron la respuesta a años de oración: “Dios sigue actuando. No ha desistido de Estonia”, concluyó Christopher.
Estos avivamientos señalan que ningún lugar ni nación está fuera del alcance del amor de Dios. La oración y la siembra fiel producen fruto a su tiempo, aun en contextos seculares o indiferentes.
El desafío es perseverar en oración, predicar el Evangelio con valentía y esperar con fe que Dios responderá, levantando generaciones para Cristo. El “Festival Tiempo de Esperanza” dejó profunda huella, confirmando que la Iglesia de Jesús sigue creciendo y que, como dice la Escritura, «Dios no ha terminado su obra en las naciones”.
FUENTE https://www.bibliatodo.com/NoticiasCristianas/dios-no-ha-desistido-mas-de-500-personas-en-estonia-reciben-a-cristo-como-salvador-en-festival-evangelistico/







