Hombres cristianos que piden a su esposa y a sus hijos que huyan de la ciudad: esta es una de las consecuencias de la violencia en la región de Suwayda, en Siria. Rama* (pseudónimo) es una de las mujeres cristianas que se vio en esa situación, obligada a huir con sus hijos.
A causa de todo lo que vivió durante los ataques, ella participa en un proyecto de cuidados postraumáticos dirigido por un socio local de Puertas Abiertas en Damasco. En una de las sesiones, Rama relató lo que ocurrió en Suwayda, una ciudad de mayoría drusa. Los drusos son miembros de una religión esotérica con raíces en el islam.
El 13 de julio comenzaron los conflictos en la ciudad. Todo inició con un asalto a un comerciante druso en la carretera entre Suwayda y Damasco. Los agresores eran beduinos, lo que llevó a los drusos a responder secuestrando a varias personas beduinas y desencadenando un enfrentamiento armado entre ambos grupos.
El gobierno sirio intentó intervenir, pero la situación empeoró. Se reportaron asesinatos y abusos cometidos por todas las partes involucradas: drusos, beduinos y miembros de las fuerzas sirias. Cerca de mil personas fueron asesinadas durante las semanas que duró el conflicto.
“Dormimos en las sillas de la iglesia los primeros días”
Los cristianos quedaron vulnerables en medio de los ataques. Varias iglesias fueron dañadas y las casas de al menos 30 familias cristianas fueron alcanzadas, obligándolas a huir. Estas personas permanecieron alrededor de dos semanas refugiadas en una iglesia.
“Había alrededor de 400 personas en la iglesia. La comida y el agua eran escasas y generalmente teníamos solo una comida al día. Dormimos en las sillas de la iglesia los primeros días. Cuando comenzó la violencia, escuchamos historias sobre mujeres y niñas atacadas, y yo no podía permitir que mi hija viviera esa situación. Mi esposo me dijo: ‘Huye con nuestros hijos y cuida de ellos’. Después de 26 días, se abrió un corredor humanitario y pudimos escapar hacia Damasco”, cuenta Rama.
El esposo de Rama permaneció en Suwayda para proteger la casa de la familia y continuar con su trabajo. La situación en la ciudad sigue siendo inestable. La misma carretera donde el comerciante druso fue atacado continúa siendo escenario de tiroteos y asaltos. En las últimas semanas, un autobús fue atacado por agresores desconocidos, dejando dos personas muertas y 11 heridas.
Amenazas contra los cristianos en la región
Además de los conflictos armados que están matando y desplazando a la población, los cristianos de la región también enfrentan, al mismo tiempo, la persecución de extremistas, lo que complica aún más la situación de la iglesia local. Amenazas contra los cristianos fueron escritas en un muro de una iglesia en la ciudad de Maarat Saidnaya.
“Cristianos infieles, no hay otro dios fuera de Alá. Después de Dweila, será el turno de Maarat”, decía el mensaje.
La amenaza hace referencia al ataque contra la iglesia en Dweila, en la región de Damasco, el 22 de junio de 2025. En ese ataque, 22 cristianos fueron asesinados, además de dos víctimas no identificadas y uno de los terroristas. Otro mensaje similar fue escrito en la entrada de una iglesia en Damasco, lo que dejó a las familias cristianas en estado de alerta.
fuente https://puertasabiertasal.org/cristianos-perseguidos-noticias/conflictos-y-amenazas-de-extremistas-obligan-a-cristianos-a-huir-en-siria/







