Wesley es un joven de Malasia que se mudó a la capital de su país, Kuala Lumpur, una ciudad con casi nueve millones de habitantes, para estudiar en la universidad local. El choque cultural fue inmediato. “Cuando llegué, quedé impactado por el tamaño de la ciudad. Los edificios y el estilo de vida eran cosas completamente nuevas para mí. Incluso me sentía ansioso cuando tenía que interactuar con alguien”, cuenta.
El estudiante de Malasia también era parte de una minoría en otro sentido. Wesley es cristiano en una ciudad donde solo el 6,4% de la población sigue a Jesús. La mayoría de los habitantes de Kuala Lumpur son musulmanes o budistas. Hay mezquitas y templos budistas por toda la ciudad. Esto podría haber sido la receta perfecta para una historia triste y, lamentablemente, común: un joven cristiano que se muda a una ciudad grande y abandona su fe en Cristo debido a las muchas influencias a su alrededor.
Pero la fe en Jesús preparó a Wesley para la vida en Kuala Lumpur. Él proviene de un pueblo rural con muchas personas que se consideran cristianas, pero que nunca recibieron discipulado y, por eso, siguen prácticas de brujería. El mismo Wesley vivió de esa manera durante su infancia y adolescencia. “La religión local intentaba comunicarse con espíritus mediante rituales de magia negra. Recuerdo ver a personas alabando los cuernos de animales y pidiendo ayuda. También recuerdo que decían que un cocodrilo era mi abuelo”, relata.
A medida que crecía, Wesley comenzó a cuestionarse quién era realmente Jesús y qué decía la Biblia. Fue en esa época que conoció a socios locales de Puertas Abiertas y fue invitado a participar en un curso bíblico dirigido a estudiantes que estaban comenzando la universidad.
En ese curso, Wesley pudo leer la Biblia por primera vez. “Hice amigos en las clases y teníamos un momento de reflexión cada mañana. Mis nuevos amigos me enseñaron sobre la Palabra de Dios y comencé a entender la Biblia día tras día. Estoy muy agradecido por esa oportunidad”, dice Wesley.
El poder de la Biblia en la vida de Wesley
A pesar de las objeciones iniciales de su familia, especialmente de su padre, hoy el estudiante sirve en la iglesia local y comparte su testimonio. “Cuando empecé a servir a Dios en la iglesia, eso llenó mi corazón de alegría. Todo lo que quiero para mi vida es seguir sirviendo al Señor”, cuenta. El padre de Wesley, quien antes le prohibía leer la Biblia, también se convirtió.
“Mis versículos favoritos son Juan 15:3-4, que dicen: ‘Ustedes ya están limpios por la palabra que les he hablado. Permanezcan en mí, y yo permaneceré en ustedes. Así como el ramo no puede dar fruto por sí mismo si no permanece en la vid, así tampoco ustedes pueden dar fruto si no permanecen en mí’. Es muy bueno saber que fui limpiado por la palabra que un día escuché”, dice Wesley. El joven cristiano pide oraciones mientras vive y estudia en Kuala Lumpur.
Wesley se está acostumbrando a las multitudes y a los edificios, pero sabe que los desafíos a su fe están lejos de terminar. “Por favor, oren por mi familia, para que mi fe sea fortalecida y para que yo permanezca en el camino correcto hacia Cristo. Mi esperanza para el futuro es ser un hijo de Dios por toda la vida”, pide.
FUENTE https://puertasabiertasal.org/cristianos-perseguidos-noticias/biblia-transforma-la-realidad-de-un-joven-en-malasia







