Cada mañana, al amanecer, miles de creyentes llenan la Iglesia Presbiteriana Myungsung en Seúl, Corea del Sur, clamando juntos “¡Señor! ¡Señor! ¡Señor!” durante el renombrado Festival de Oración Matutina.
Este evento, que se realiza dos veces al año en marzo y septiembre, reúne diariamente a unas 25.000 personas que buscan a Dios por sanidad, renovación espiritual y respuestas milagrosas. La tradición no solo es un acto eclesial, sino que ha sido heredada a través de generaciones, convirtiéndose en un legado familiar para muchos fieles coreanos.
Jung Jin-ju, miembro de la iglesia, compartió: “Desde niña experimenté la gracia en la oración matutina. Dios ha contestado mis oraciones, regalándome buena salud. Por eso traigo a mis hijos, para que ellos también vivan esta alegría”.
Su hija, Kim Si-ra, explicó que desde los cuatro años asiste a estos servicios y que, pese al esfuerzo de madrugar, es feliz porque Dios responde a sus ruegos, incluyendo el deseo de asistir a un campamento en EE.UU. Estas experiencias muestran cómo la oración matutina ha moldeado familias y fortalecido la fe de la comunidad.
El reverendo Kim Sam-hwan, fundador de Myungsung Church, reavivó la tradición lanzando los festivales de oración al amanecer, práctica que se remonta a más de 140 años atrás en la historia cristiana coreana.
“Hay un ‘tiempo dorado’ para la oración, que es la madrugada. Jericó, el Éxodo y la Resurrección sucedieron en la madrugada. Es cuando la oscuridad desaparece y sucede la resurrección”, explicó el reverendo Kim.
Gracias a esta visión, muchas iglesias del país adoptaron eventos similares, ayudando a renovar el fervor espiritual en toda Corea.
Actualmente, su hijo, el pastor Kim Hana, lidera la iglesia, convencido de que la práctica de la oración matutina ha sido clave para el crecimiento de la congregación, que pasó de 25 miembros en 1980 a más de 100.000 hoy.
Uno de los frutos de la oración fue la fundación de la prisión cristiana Somang, considerada una de las mejores de Asia por ofrecer restauración integral y esperanza a los reclusos.
El pastor Kim enfatiza: “No podemos ser complacientes; la iglesia debe orar más con los retos actuales del país”, refiriéndose a desafíos como la baja tasa de natalidad y la escasa presencia cristiana entre la juventud.
Con apenas un 5% de cristianos en las nuevas generaciones y un contexto nacional difícil, el pastor Kim exhorta: “Renunciemos a la zona de confort. Mantengamos un corazón ferviente en Cristo y en la oración”.
El festival se ha convertido en inspiración global, mostrando el poder de la oración comunitaria para transformar vidas y sociedades enteras.
FUENTE https://www.bibliatodo.com/NoticiasCristianas/corea-del-sur-festival-de-oracion-reune-a-25-mil-personas-para-clamar-a-dios-por-milagros-una-fe-que-trasciende-generaciones/








