Se reportó un ataque a un lugar de culto cristiano en la madrugada del lunes en la zona de Raiwind, Punjab, Pakistán. Alrededor de las 4:00 a. m. del 5 de enero, un individuo irrumpió por la fuerza en una iglesia local y cometió un acto de destrucción que ha conmocionado profundamente a la comunidad cristiana de la zona.
Según los detalles compartidos por la policía en el Primer Informe de Información (FIR), el atacante entró ilegalmente en la iglesia y causó graves daños en el interior del edificio. Varias ventanas fueron destrozadas, los muebles volcados y la mesa de la Sagrada Comunión fue arrojada violentamente. Objetos sagrados, como Biblias y libros de culto, fueron destrozados y esparcidos por el suelo. Los instrumentos musicales utilizados durante los servicios religiosos también resultaron dañados.
El estado de la iglesia tras el ataque reflejó claramente una agresión y hostilidad extremas. Los cristianos locales describieron la escena como desgarradora, afirmando que la iglesia parecía "como si hubiera sido azotada por una repentina tormenta de odio". Si bien no había nadie presente en el momento del incidente, el impacto emocional en la congregación ha sido grave.
Inicialmente, el caso se presentó contra personas desconocidas. Sin embargo, gracias a la rápida respuesta de la Policía de Punjab, se arrestó a un sospechoso. El acusado se encuentra actualmente bajo custodia policial y se están llevando a cabo investigaciones para determinar el motivo del ataque y si hubo otras personas implicadas. Las autoridades han declarado que se emprenderán acciones legales conforme a la legislación pakistaní.
Los miembros de la comunidad y los defensores de derechos humanos han reconocido y valorado la rápida actuación de la policía. Su oportuna respuesta se considera especialmente importante dada la dolorosa historia de violencia contra los cristianos en la misma región. En años anteriores, la zona fue testigo del horrible asesinato de una pareja cristiana, Shahzad y su esposa embarazada, Shamma, quienes fueron brutalmente asesinados por una turba en un horno de ladrillos. Muchos creen que la rápida intervención policial en el presente caso ayudó a evitar que la situación se agravara.
Aunque no hubo víctimas en este incidente, el ataque dejó profundas secuelas psicológicas. Para la comunidad cristiana, la destrucción de Biblias y objetos sagrados de culto no solo representa daños materiales, sino un ataque directo a su fe, identidad y derecho a practicar la religión con libertad y seguridad.
Los cristianos locales han expresado temor y preocupación por su seguridad, especialmente con el inicio del nuevo año. Líderes religiosos y representantes de la comunidad han pedido mayor protección para los lugares de culto y rendición de cuentas para quienes cometen actos motivados por el odio.
fuente https://persecution.org/2026/01/06/bibles-desecrated-during-church-attack-in-punjab-pakistan/








