El cristiano Khaled Mezher fue víctima de una masacre, al igual que toda su familia —incluidos hermanos, sobrinos y sus padres— en Suwayda, Siria. Según el medio de comunicación Syriac Press, el ataque acabó con la vida de cerca de veinte miembros de una misma familia.
Khaled, de origen druso y oriundo de la provincia de Suwayda, se había convertido al cristianismo junto con su familia hacía muchos años y participaba en la iglesia con dedicación. La comunidad cristiana local informó que la ciudad sigue bajo intensos bombardeos y ataques con misiles de varios tipos, incluso después del anuncio de un alto el fuego.
“Lamentamos profundamente el brutal asesinato de Khaled Mezher y su familia en Suwayda, un incidente que ha sacudido a una comunidad ya traumatizada. Aunque algunos reportes han descrito a Khaled como pastor, nuestro socio local en Siria confirmó, mediante contacto directo con el verdadero pastor de la iglesia —también socio de Puertas Abiertas— que Khaled no era pastor. Sin embargo, él asistía regularmente a las reuniones de oración de la iglesia dirigidas a cristianos de origen no cristiano”, relata la vocera de Puertas Abiertas en Medio Oriente.
Cristianos desplazados por la violencia
“La muerte de Khaled no ocurrió a causa de su fe cristiana, sino por su identidad drusa. No obstante, esta tragedia revela la continua inseguridad en Suwayda, donde los civiles —sin importar su religión— están cada vez más vulnerables a la violencia, al desplazamiento y al miedo. En este tiempo difícil, permanecemos firmes junto a la iglesia local, que sigue siendo una rara fuente de esperanza y consuelo para los que sufren. Pedimos a la comunidad cristiana internacional que mantenga a Suwayda en sus oraciones”, concluye ella.
La familia de Khaled no es la única que sufre los efectos de la violencia en Suwayda. Según el líder cristiano Tony al-Boutros, los seguidores de Jesús se sienten presionados a abandonar sus tierras en la zona de conflicto entre drusos y beduinos sunitas. Después de años de guerra civil, de las atrocidades cometidas por el Estado Islámico, de la represión del gobierno anterior y ahora de la incertidumbre con el nuevo gobierno, muchos cristianos sienten que Siria ya no es su hogar.
A esto se suman los recientes actos violentos que también afectaron a cristianos, como el atentado con bomba contra la iglesia de Mar Elias en Dweilaa, Damasco, el 22 de junio, y otro ataque que, por fortuna, fue evitado en el oeste de Siria. Tony al-Boutros abrió el edificio de la iglesia para acoger a cristianos desplazados del pueblo Al-Sawara Al Kubra y de otras aldeas vecinas que huyeron tras el inicio de los enfrentamientos. “Pedimos a las iglesias de todo el mundo que oren por los cristianos del sur de Siria, pues muchos están oprimidos, desplazados y han perdido sus hogares”, ruega.
Otros líderes cristianos relatan la extrema necesidad durante el cerco de diez días a la ciudad de Suwayda: “En la provincia de Suwayda, más de 300 mil familias actualmente sufren por la falta de agua, electricidad, medicamentos y alimentos. Es una catástrofe humanitaria. Abran los corredores humanitarios; contribuyan para acabar con este cerco. Permanecemos firmes en esta montaña hasta el final, pidiendo alivio a Dios”.
Peticiones de oración
Ora para que Dios consuele a los seres queridos sobrevivientes de Khaled.
Clama por valentía y sabiduría para la iglesia local mientras actúa en medio de la violencia en Siria.
Intercede para que la justicia y la paz sean restablecidas con urgencia en la región de Suwayda.
FUENTE https://puertasabiertasal.org/cristianos-perseguidos-noticias/familia-cristiana-es-victima-de-masacre-en-siria







