En 2023, la ciudad de Jaranwala presenció uno de los ataques más violentos contra cristianos en la historia de Pakistán. Grupos invadieron los barrios cristianos, saquearon casas e incendiaron las iglesias, dejando a las familias en las calles, tomadas por el miedo.
En los días siguientes, mientras muchos huían de sus casas traumatizados, un hombre decidió actuar. Rashid (pseudónimo), voluntario de una organización asociada a Puertas Abiertas, se mudó con su familia a uno de los barrios devastados, decidido a vivir con las víctimas y ayudarlas de la mejor manera posible.
“La persecución a nuestros hermanos dejó cicatrices que aún pueden verse en las calles y en la vida de las personas, pero, al mismo tiempo, Jesús también dejó su marca en el corazón de todos”, dice Rashid.
Tomados por el miedo y el dolor
Durante su estadía, Rashid y su esposa visitaron a aquellos que tuvieron sus vidas destruidas. Él cuenta: “Algunos perdieron sus casas, su paz y su confianza en los vecinos. La crueldad de aquel día aún nos hace llorar”.
Al llegar, Rashid encontró a muchos tomados por el miedo y el dolor. “Ellos estaban enojados con las personas que destruyeron sus calles”, dice. Incluso en medio de la desesperanza, Rashid y su esposa encontraron a muchas personas con quienes conversar, escuchar y consolar.
“En poco tiempo, sentimos la presión de una lucha espiritual que es difícil explicar. La desesperación no desapareció de la noche a la mañana”. Muchas personas fueron despedidas de sus trabajos, que ya no pagaban bien, aumentando la sensación de abandono.
Hoy, Rashid ve señales de cura. “Después de dos años, escuchamos diversos testimonios del obrar de Dios en la vida de los habitantes. Familias enteras nos dicen: ‘Antes del ataque en Jaranwala, teníamos una Biblia y sabíamos leerla, pero no reconocíamos su poder’”.
Una mujer llamada Malina le contó a Rashid que “Jesús permitió este ataque para acercarnos a Él. En una noche, miles de cristianos lloraron en las calles, clamando por ayuda. Nuestra vida estaba por cambiar, no por causa del ataque, sino por causa del nombre de Jesús. Aprendimos a llenar nuestro corazón con sus palabras. Eso nos curó, nos fortaleció y, principalmente, nos ayudó a perdonar”.
Gracias al apoyo de los socios de Puertas Abiertas, Rashid y otros cristianos pudieron ofrecer cuidados pastorales y ánimo a los cristianos afectados por el ataque en Jaranwala. Estar al lado de esas personas y volverse parte de su comunidad tuvo un gran impacto en la vida de la iglesia local, que no se sintió abandonada.
Pedidos de oración
Clama por el fortalecimiento de la iglesia en Pakistán por medio de la enseñanza bíblica y los cuidados pastorales.
Ora por los cristianos que fueron víctimas del ataque, para que se recuperen del trauma.
Pide justicia para las familias que perdieron todo durante el ataque y aún no han logrado recuperarse financiera y emocionalmente.
FUENTE https://puertasabiertasal.org/cristianos-perseguidos-noticias/como-esta-la-iglesia-en-pakistan-dos-anos-despues-de-los-ataques







