No solo era el lugar donde adoraban a Dios con otros cristianos. También era su hogar.
Kanya* y Phonesay* lo perdieron todo.
Ese es el riesgo terriblemente real de las iglesias en casa en países como Laos (número 28 en la Lista Mundial de la Persecución 2026).
fuente https://www.puertasabiertas.org/es-ES/actualidad/todos/perseguidos-116/









