Se constata la muerte de al menos 11 niños y niñas en un ataque a una mezquita en Darfur del Norte, Sudán
NUEVA YORK/AMMÁN/PUERTO SUDÁN– “Estamos consternados ante el ataque con drones que se produjo hace tres días contra una mezquita en el campamento para desplazados internos de Abu Shouk (en Al Fasher, Darfur del Norte) durante las oraciones del Fajr. Se trata de un hecho inadmisible. Los informes iniciales indican que al menos 11 niños y niñas de entre seis y 15 años murieron en el ataque mortal que, además de la mezquita, alcanzó también los hogares adyacentes. Muchos niños y niñas más resultaron heridos.
Los niños y las niñas de El Fasher llevan más de 500 días soportando el asedio implacable de las Fuerzas de Apoyo Rápido, atrapados en un ciclo de violencia y de escasez de alimentos, agua limpia y atención médica. Estos niños y niñas presencian unos horrores de los que ningún niño o niña debería ser testigo jamás. El último ataque ha destrozado familias y ha eliminado cualquier atisbo de seguridad para estos niños y niñas que tanto están sufriendo.
Por si esto fuera poco, un dron alcanzó ayer un camión cisterna de agua suministrado por UNICEF que transportaba agua limpia para 8.500 personas desplazadas y pacientes de hospital, incluido el hospital Al Saudi, uno de los pocos establecimientos de salud que siguen funcionando en la ciudad. Se trata del tercer camión facilitado por UNICEF que ha sido objeto de ataques en los últimos tres meses. Esto supone un grave riesgo para el personal humanitario y hace peligrar unos suministros que pueden salvar vidas.
Mientras El Fasher sigue bajo asedio, ataques como este dejan a las familias sin agua potable en un momento en el que la malnutrición infantil y las enfermedades están en aumento. Las familias desplazadas y los hospitales dependen ahora casi por completo del transporte de agua en camiones cisterna. Sin ellos, muchos se verán obligados a recurrir a fuentes insalubres, lo que podría exponer a los niños y niñas a un peligro mayor de contraer enfermedades mortales transmitidas por el agua.
Es intolerable que se siga asesinando, mutilando y traumatizando a niños y niñas en un conflicto que no iniciaron ellos y que no pueden controlar. Sus hogares, sus escuelas y los lugares de culto –todos ellos espacios protegidos por el derecho internacional humanitario– se han convertido en objetivos.
Todas las partes en este conflicto deben poner fin a los ataques, cumplir con sus obligaciones en virtud del derecho internacional humanitario y asegurar la protección de la infancia en todo momento. Cuando la vida de los niños y niñas corre peligro no se puede tolerar la impunidad. Exigimos una investigación rápida y exhaustiva de estas atrocidades, y que las personas responsables rindan cuentas plenamente.
Todos los niños y niñas tienen derecho a la seguridad. UNICEF está con la infancia de El Fasher y Sudán. No dejaremos de exigir su protección y amplificar sus voces hasta que la violencia haya terminado”.
FUENTE https://www.unicef.org/es/comunicados-prensa/se-constata-muerte-al-menos-11-ninos-ataque-mezquita-dafur-norte-sudan








